Tenía muchas ganas de continuar Coda, el cómic de Simon Spurrier y Matías Bergara publicado originalmente por Boom Studios sobre un mundo de fantasía post-apocalíptico. Y debo decir que su segundo y penúltimo volumen no me ha decepcionado en lo absoluto. A continuación, comparto mis impresiones sobre este cómic.
Puntuación 8.5/10
Hace tan solo unos pocos días publiqué mi reseña del primer volumen de Coda (enlace aquí). Un cómic que seguramente se encuentre entre los mejores que he leído en los últimos tiempos. Y como tal, tenía muchísimas ganas de continuar la serie: después de todo, el buen hacer de sus autores me dejó con tan buen sabor de boca que para mí era imposible esperar más tiempo para hacerme con ese segundo volumen. Y debo decir, tras haberlo leído en tiempo récord, que no me ha decepcionado en lo absoluto.
A nivel de guion, este segundo volumen me ha sorprendido en cierta forma. No porque me sorprenda a estas alturas que Si Spurrier sea muy buen guionista; eso ya lo tengo más que asumido. No, el verdadero motivo por el cual me ha sorprendido es por lo directa y al grano que resulta. El primer tomo de Coda, con lo maravilloso que me pareció, era un cómic -hasta cierto punto- lento, pausado y contemplativo. Estaba dedicado a presentar el mundo de Coda y sus elementos más característicos, así como parte de sus antecedentes dentro de ese mundo. En cambio, este segundo volumen, al ya conocer a los protagonistas y el universo que les rodea, toma una narrativa más directa y que va al grano, lo que se traduce directamente en una velocidad endiablada dentro de cada número.
En ese sentido, me ha parecido muy refrescante leer este volumen. Más que nada porque en tan solo 4 números suceden tantas cosas interesantes que realmente me ha parecido un auténtico disfrute cada vez que empezaba a leer un nuevo episodio. El desarrollo en la relación de Hum y Serka, sus maquinaciones dentro de la ciudad de los ladrones de Thundervale, la aparente alianza con la Capitana Notch, la sabiduría que emana la cabeza de Ylfo que Hum robó de Ridgetown...
Y muchas mas cosas. Sucesos que tienen lugar en menos de 100 páginas y que sin embargo me ha dado la sensación de que ha sido un tomazo larguísimo de una serie igualmente extensa. Algo que en realidad habla muy bien de Spurrier como guionista, al ser capaz de condensar en relativo poco espacio una gran epopeya sin necesidad de alargar la historia usar el a menudo mal utilizado "descompressive storytelling". Y todo ello generando al final de cada episodio unos cliffhanger BRUTALES que te dejan pegado a la silla sin querer salirte de la lectura. Y esto es algo que efectivamente me reafirma en la idea de que estamos ante uno de los mejores cómics del panorama indie americano actual.
Sin embargo, no solo del guion vive este Coda, puesto que el equipo encargado de su narrativa visual me parece otro pilar del éxito absoluto que supone dicho cómic. Y es que Matías Bergara, junto con el colorista Michael Doig, ofrece un nivel y una calidad del todo soberbia que desde luego hacen que sea un tebeo sumamente único y original. Esto no es algo que haya cambiado desde el primer volumen, dado que el nivel se ha mantenido sólido como una roca. Ofreciendo además páginas ESPECTACULARES en las que ambos artistas pueden lucirse. Se me ocurre aquella página en la que aparece el gigante de Thundervale atacando la torre de los vampiros, o la parte del octavo capítulo en que Hum y Serka están en el santuario de los Urken después de una gran persecución a manos de los ladrones de Notch.
En ese sentido, mantengo lo que dije en la anterior reseña sobre Coda: gran parte de su éxito viene por la parte del dibujo, sin dejar de lado que su guion también es excelso. Y por así decirlo, me parece un total gustazo el poder leer un cómic de calidad que destaque tanto en todos sus apartados. Es refrescante; sobretodo teniendo en cuenta la cantidad de cómics mediocres y poco destacables que he podido leer por culpa de Marvel y DC.
Eso sí: pequeño tirón de orejas para Moztros, la editorial que ha traído Coda a España. Por la errata grave que aparece en la contraportada del cómic, indicando que vienen los números del 5 al 10 de la serie original USA cuando en realidad está recopilado solamente hasta el número 8. Puede no parecer importante, pero denota una falta de atención al detalle preocupante y que espero no se vuelva a repetir.
Puntuación: 8.5/10
Coda Volumen 2, de Simon Spurrier y Matías Bergara me ha parecido otra maravilla del equipo creativo. Una barrabasada de tebeo que desde ya recomiendo a todo el mundo que quiera una experiencia nueva y refrescante dentro del mundo del cómic americano. Es que ni me hace falta leer el último tomo para saber que estamos ante uno de los cómics del año en este blog.




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