Me he leído el primer volumen de Coda, de Simon Spurrier y Matías Bergara. Una serie de fantasía post apocalíptica publicada por Boom Studios en Estados Unidos y por Moztros en España que, sinceramente, me ha parecido de lo mejor que he leído en los últimos meses. A continuación, comparto mis impresiones sobre este maravilloso cómic.
Puntuación: 8.5/10
Coda es un tebeo que me ha sorprendido una barbaridad. Y no solo eso: me ha parecido de los mejores que he leído en muchísimo tiempo. ¿Qué porque? Pues por que estamos ante un cómic redondo, complejo y brillante en todos y cada uno de sus apartados: tanto en guion como en dibujo. Es algo que en parte me ha extrañado, considerando que ninguno de sus autores era especialmente conocido por mí.
A Si Spurrier, por ejemplo sí lo conocía, pero su trabajo para las majors americanas (sobre todo en Marvel, durante La Era de Krakoa) no me pareció especialmente destacable. Matías Bergara en cambio sí que era un total desconocido del que ni siquiera había escuchado nada; ni siquiera sobre sus trabajos previos. Y aun con todo, con solamente los 4 números que vienen recopilados en este primer volumen, me han conseguido enganchar lo suficiente como para no solo querer hacerme YA con el resto de tomos, si no que quiero hacerme con más de sus trabajos en el mundo indie americano.
Eso, como comprenderéis los que me hayáis leído regularmente en el blog, es bastante raro en mí. Quiero decir, normalmente no me salgo de mi zona de confort del cómic Marvel y DC, por lo que es un mérito total por parte de Spurrier y Bergara el haberme creado tal interés hasta el punto de querer llevarme a otros cómics de ambos autores. Y ese mérito en buena proporción viene por parte del guion de Spurrier, que me ha parecido tan brillante como sorprendente.
Es que ya desde el primer episodio de la serie, el guion de Spurrier me ha sorprendido y fascinado a partes iguales. Ya no es solo que de la nada se construya un universo rico e interesante, con esa mezcla de ciencia ficción y fantasía medieval en un mundo distópico, si no que lo hace desde la óptica de un protagonista que, pese a no tener nombre como tal (no se nos revela, pero asumo que su nombre es Coda) me ha resultado uno de los personajes más interesantes que he visto en el mundillo del indie americano.
Y es que, desde su punto de vista, y a modo de diario, se nos irán revelando detalles e información clave de este universo, midiendo Spurrier cada línea de texto y cada palabra al milímetro con tal de no abrumar al lector con datos innecesarios. Lo justo y necesario para comprender todo lo que el guionista nos quiere contar. Y en ese sentido, me ha parecido un ejercicio de guion sumamente trabajado; en especial considerando la clase de temas que aborda con esa visión tan cínica pero -en parte- realista de nuestro protagonista.
Todo eso ya hace que este Coda me haya parecido un excelente cómic a nivel de guion y un trabajo único dentro del medio. Pero si a todos esos elementos interesantes le juntas la capacidad que tiene Si Spurrier para crear cliffhangers que te vuelan la cabeza al final de cada número, el resultado es un tebeo sorprendente que te obliga a pegarte un maratón de lectura sí o sí. Cliffhangers que por otra parte hacen que sea una historia totalmente impredecible y de la cual no sabes qué esperar a continuación, lo cual yo agradezco un montón en un medio que, por mi parte y mis lecturas, está contaminado por superhéroes cuyas historias muchas veces no podrían ser más predecibles. Así que sí: para mí este Coda es un total éxito.

Otro de los grandes motivos por el cual este cómic me ha parecido tan bueno es por su espectacular dibujo, en este caso a cargo de Matías Bergara con color de Michael Doig. Un dibujo que, en una primera impresión, me pareció demasiado sobrecargado y raruno para lo que suelo ver dentro del mundo del cómic. Pero, tras leer las primeras páginas y quedarme maravillado con la propuesta visual del artista uruguayo, debo reconocer que me he enamorado totalmente de este cómic.
Me flipa esa capacidad que tiene Bergara de incluir tantos elementos tan fantasiosos y diversos entre sí, sobrecargando (en el buen sentido) cada viñeta con decenas de detalles con los cuales vale la pena pararse en cada una de ellas. Es un dibujo que siento muy contemplativo y que recompensa mucho un ritmo de lectura más lento y pausado, con tal de apreciar todos los detalles y matices que el dibujante incluye en cada viñeta. Y en ese sentido, me ha parecido una pasada total. Más con un color como el de Doig, que realmente es quien le da ese toque fantasioso y casi onírico a cada página de este primer volumen de la obra.
Con todo, me ha parecido una pasada de serie de la cual estoy deseando leer ya segundo su volumen. Si es que encima la edición española de Moztros, pese a no ser barata, es ideal para el tipo de cómic del que hablamos. El primer arco argumental de la serie (4 números), en un formato regular en cartoné. Cómodo, agradable, vistoso y manejable. Poco más le puedo pedir a un cómic con tantísima calidad, la verdad.
Puntuación: 8.5/10
Coda: Volumen 1, de Simon Spurrier, Matías Bergara y Michael Doig entra directamente a mi lista de mejores cómics que he leído en 2026. Es algo que tengo clarísimo. Es lo que tiene cuando se hacen las cosas tan bien en un tebeo tanto a nivel de guion, de dibujo y de color. Calidad top que me ha dejado con muchísimas ganas de más.
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